Horacio Marín, presidente y CEO de YPF REUTERS/Agustín Marcarian
Un informe detallado divulgado por la Oficina del Censo de Estados Unidos reveló que los costos asociados a la vivienda en Texas registraron incrementos que absorbieron casi en su totalidad las subas salariales obtenidas por los trabajadores a lo largo de 2025.
Ciudades como Austin, Dallas-Fort Worth y Houston experimentaron una fuerte presión sobre los alquileres y los valores de tasación residencial, impulsada por la continua llegada de nuevas empresas y la migración interna desde otros estados de la unión.
Según las estadísticas oficiales, más del 48% de los inquilinos en las zonas urbanas de Texas destinan actualmente más del 30% de sus ingresos brutos mensuales únicamente a cubrir el pago del alquiler, superando el límite recomendado para evitar estrés financiero.
Economistas consultados advierten que, si bien Texas mantiene ventajas fiscales al no cobrar impuesto sobre la renta estatal, la inflación acumulada en servicios esenciales y bienes raíces plantea desafíos estructurales para el poder adquisitivo de la clase media.
Organizaciones comunitarias y legisladores estatales han comenzado a debatir medidas de zonificación flexible e incentivos fiscales para acelerar la construcción de viviendas asequibles durante el próximo período parlamentario.